Una vez desarrollada una aplicación web es preciso alojarla en un servidor conectado a internet. Hay diferentes caminos a la hora de disponer de los servicios de este tipo de servidor:
- Contratar una de las múltiples opciones de hosting compartido que nos ofrecen los ISP (compañías especializadas en ofrecer servicio de alojamiento web). De una de las múltiples máquinas conectadas a internet por parte del ISP alquilamos "un trocito".
- Contratar un hosting dedicado. El cliente alquila una máquina entera a la compañía ISP. Esta modalidad tiene dos subcategorías:
- Administrado: El ISP se encarga de la configuración, administración y securización de la máquina.
- No Administrado: Es el cliente el que se encarga del mantenimiento de la máquina.
- Housing. Similar al hosting dedicado no administrado, pero con la diferencia de que la máquina es propiedad del cliente. El ISP se encarga de la conexión y el suministro eléctrico.
- Servidor propio. El servidor es propiedad del cliente y se encuentra físicamente en sus oficinas.
La elección de la modalidad de alojamiento es tan importante como la confección de la aplicación. El software desarrollado puede ser excelente, pero si el servidor no funciona adecuadamente el éxito estará comprometido.
En Marmola Internet somos exclusivamente desarrolladores. No administramos servidores, actividad que consideramos una profesión aparte que requiere una especialización exclusiva. Preferimos elegir un proveedor de alojamiento para que se encargue de esta tarea. Esta elección tiene en cuenta los siguientes factores:
- "Funcionar" no es lo mismo que "funcionar bien".
El rendimiento del alojamiento varía significativamente en función del hardware (procesador y memoria), sistema operativo, configuración de la conexión, distancia del alojador al backbone de internet España (conexión principal de internet).
- Servicio técnico coherente.
Rapidez en la asistencia, voluntad de resolver problemas, identificación clara de las atribuciones del administrador.
- Experiencia.
Dada la importancia de la seguridad en Internet, la experiencia se convierte en la herramienta clave para evitar el mayor número de vulnerabilidades y para incorporar las futuras soluciones.
- Coste razonable. Un alojamiento seguro y eficiente requiere:
- Hardware moderno y bien dimensionado
- Licencias de software y actualizaciones
- Administración
- Copias de seguridad
- Velocidad de conexión
- Proximidad a la conexión troncal española a Internet.
Estas características pueden resultar costosas individualmente o asequibles de manera colectiva.
- Escalabilidad.
Posibilidad de incrementar recursos y rendimiento en función de las necesidades cambiantes del proyecto.
Dadas estas consideraciones el 99% de nuestros proyectos se desarrollan en la modalidad de hosting compartido. Esta opción claramente tiene sus limitaciones al tener que compartir unos recursos limitados con terceros, pero en general nos ofrece:
- Seguridad
- Confianza
- Fiabilidad
- Rapidez
- Costes limitados
En definitiva, muchas ventajas con pocos recursos que hacen accesible la realización de proyectos interesantes a pequeña y mediana escala.
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